miércoles, 6 de abril de 2011

El Schalke descuartiza al Inter

El Schalke tiene respuesta para todo. A los varapalos replica con juego; a los mazazos, con goles. Sobre todo, frente a un Inter desgastado por su debacle en su Liga -perdió 3-0 ante el Milan- y la exigencia del Bayern en la anterior ronda europea. Un Inter, en cualquier caso, ridículo y desvencijado, despersonalizado del ejercicio defensivo que tan buen resultado le dio el curso anterior. Se tragó cinco goles, cinco sonrojantes goles. Excelente botín para un Schalke resultón que arruinó al rival y casi obtuvo el salvoconducto para las semifinales.

Raúl: "Ahora debemos ser humildes"
"Raúl es un monumento al fútbol"
INTER, 2 - SCHALKE, 5
Inter: Julio César; Maicon, Ranocchia, Chivu, Zanetti; Stankovic (Kharja, m. 24) (Córdoba, m. 63), Motta (Nagatomo, m. 76), Sneijder, Cambiasso; Eto'o y Milito. No utilizados: Castellazzi, Mariga, Materazzi y Pandev.

Schalke: Neuer; Uchida, Matip, Höwedes, Sarpei; Farfán, Papadopoulos, Jurado (Draxler, m. 83), Baumjohann (Schmitz, m. 76); Edu y Raúl (Karimi, m. 87). No utilizados: Schober, Escudero, Plestan y Junmin.

Goles: 1-0. M. 1. Stankovic. 1-1. M. 16. Matip. 2-1. M. 34. Milito. 2-2. M. 40. Edu. 2-3. M. 53. Raúl. 2-4. M. 57. Ranocchia, en propia puerta. 2-5. M. 75. Edu.

Árbitro: Martin Atkinson. Amonestó a Stankovic, Chivu, Sarpei, Baumjohann, Raúl y Farfán. Doble amarilla a Chivu (m. 62).

San Siro. 80.000 espectadores.

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Denostado por muchos porque no es un equipo de juego brillante, ni siquiera sugerente, ya que tiene deficiencias -la salida de la pelota y la creación en la medular-, el Schalke es más de lo que parece. Sobre todo, en las eliminatorias, siempre con el remate preciso y el gol oportuno. Así se lo aclaró al Inter, que ejecutó una genialidad de Stankovic, recobró al mejor Milito y se defendió con los ojos cerrados.

Inferior por nombres y toque, el Schalke no pone reparo alguno a su juego, por lo que explota sus virtudes hasta la saciedad. Juega por la banda derecha, donde corre y tira regates Farfán; se apoya en Jurado, que es la catapulta; incordia Edu, de carrocería y movimientos punzantes, y finaliza Raúl, siempre con la caña preparada. No es exagerado, pero lo suficiente para alcanzar el área adversaria, apocar al rival y probar fortuna en la suerte del disparo. Estéril desde lejos; terrible desde cerca. El primer gol llegó tras una jugada de estrategia: arrastres de todos menos uno al primer palo, centro al segundo poste y cabezazo del descolgado. Paró Julio César y Matip resolvió en el rechazo. Premio. Insuficiente para el Schalke, que juega sin titubear, feliz con el fútbol. Así que, al primer despiste del Inter, que adelantó la zaga, le pilló al contragolpe. Pase al hueco de Edu y doble remate. Doble premio.

Otro golpazo para el Inter, que no atendió a su tibieza defensiva, confiado en sus taladradoras, en sus delanteros. Palideció Eto'o, sin balones al pie. Y regresó el mejor Milito, desbravado en lo que iba de curso, más en la enfermería que sobre el césped. Y regresó porque el Schalke adelantó sus líneas, un arma peligrosa ante el delantero que mejor se mueve en los espacios. Dos pases al hueco le dejaron solo ante el portero, dos jugadas anuladas por un fuera de juego mal señalado. Pero a la tercera, cuando Cambiasso le puso el balón tras un centro de Sneijder, lo punteó a gol. La otra diana, la primera, la que se hizo nada más abrir el telón, también se produjo gracias a un movimiento de Milito. Se la dio Cambiasso en profundidad y Neuer, valiente, salió del área para despejar el cuero con la cabeza. Al centro, al eje del campo, donde Stankovic estaba plantado. Bola en el aire y remate acrobático por encima de todas las cabezas hasta besar la red. Un lujo, una maravilla. La única del Inter, que se difuminó al tiempo que el Schalke estiró las líneas.

Balón de lado a lado. Sin hacer ruido, pero de avance parsimonioso y seguro, el Schalke cobró protagonismo ante la impasibilidad rival. Hasta que apareció Jurado, que combinó con Raúl. Giro del 7, que aguanta la posición y el tipo, y remate al palo corto. Gol de ariete. Y, al siguiente ataque, Farfán centró raso al punto de penalti, donde Ranocchia, desafortunado, metió la pierna y la pata. Gol en propia puerta. La guinda, ya expulsado Chivu, la puso Edu con un remate lejano.

Tomado de: El País

jueves, 31 de marzo de 2011

Nadie le ha quitado el balón al 'Pep Team'

Nadie es capaz de quitar la pelota al Barça. El Pep Team no ha perdido la posesión de balón en ni uno solo de los 166 partidos oficiales que ha disputado el equipo de Guardiola. Hay que retrotraerse al Barça de Rijkaard para encontrar un partido en el que perdieron la posesión: ocurrió en el Bernabéu el día del pasillo.

EL DATO
166
partidos oficiales lleva el Barça de Pep sin perder la posesión de balón
El 8 de mayo de 2008 fue el último encuentro en el que el Barça perdió el balón. El Real Madrid de Schuster tuvo un 50,53% de posesión en un partido en el que los azulgranas hicieron el pasillo a los blancos tras proclamarse campeones en Pamplona.

Desde entonces, el cuadro azulgrana se ha adueñado del balón. Ha habido partidos en los que ha superado el 80% de posesión y muy pocos en los que ha bajado del 60%. Su dominio más abrumador se produjo en la primera jornada de Champions ante el Panathinaikos en el Camp Nou (84%), un porcentaje al que sólo se ha acercado en el encuentro de Liga frente al Zaragoza de esta temporada (80,3%).

Ante el Panathinaikos en Champions batió el récord con un 84% de posesión
El anterior partido en el que los azulgranas sobrepasaron el 80% de posesión fue la semifinal de Champions ante el Inter de Mourinho (80,2%), que resistió el asedio del Barça en el Camp Nou para meterse en la final del Bernabéu ante el Bayern en una noche de infausto recuerdo para el barcelonismo.

El equipo que más le ha discutido el balón al 'Pep Team' esta temporada ha sido el Valencia. Los de Emery han sido los únicos que han dejado al Barça por debajo del 60% en Liga, en concreto, en un 54,2% en el partido del Camp Nou de la séptima jornada. En Mestalla, el Valencia tuvo menos la pelota que un Barça que se quedó en un 61,9%, una de las cifras más bajas de la campaña.

La temporada pasada fue el Getafe de Míchel el que le llegó a quitar el balón al Barça en el Camp Nou. Los azulgranas se quedaron en un 51,9%, la posesión más baja de toda la era Guardiola.

La media de posesión del Pep Team ha ido creciendo en cada temporada. Si el primer año los de Guardiola alcanzaron una media del 65,3%, la pasada campaña ascendió hasta el 66,6% y este año alcanza el 71,1%. Una barbaridad, que diría Pep.

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TOMADO DE: Marca.com